El inodoro es la pieza central del baño. La elección entre inodoro al piso (con depósito mochila o cisterna aparte) o suspendido (flotante, fijado a la pared) define la estética y las posibilidades de limpieza del baño. Forman parte de la categoría de sanitarios.
Inodoro al piso: el estándar argentino
El inodoro al piso es el más difundido en Argentina: se apoya directamente en el suelo, el depósito va adosado en la parte trasera (mochila) o separado y más alto (cisterna). La instalación es más simple que el suspendido y el costo de la pieza es menor. El espacio bajo la pieza es la única zona donde la limpieza cuesta más.
Inodoro suspendido: estética y limpieza
El inodoro suspendido (o colgante) queda fijado a la pared sin tocar el suelo, con el depósito empotrado en la pared (cisterna empotrada). Facilita la limpieza del piso, da un aspecto muy limpio y moderno, y la cisterna empotrada es más silenciosa. El costo de instalación es mayor por las obras de empotrado.
Descarga dual y tecnología
Los inodoros modernos vienen con descarga dual (pulsadores separados para descarga pequeña y grande) que reduce el consumo de agua significativamente. La porcelana sanitaria vitrificada es la más fácil de limpiar. Para el depósito interno, revisá los mecanismos de descarga y los asientos y tapas.