La cortacerámica manual hace cortes rectos en azulejos y porcelanato sin necesitar motor ni agua: la rueda diamantada marca la superficie y luego un golpe sobre la línea quiebra la pieza limpiamente. Es mucho más silenciosa, limpia y precisa para cortes rectos que la amoladora. Forman parte de la categoría de herramientas manuales.
Cortacerámica: largo de carrera y capacidad
El largo de carrera define el tamaño máximo de pieza que puede cortarse. Para azulejos de baño (hasta 30×30 cm), una carrera de 40 cm alcanza. Para porcelanato grande (60×60 o 90×90 cm), se necesita carrera de 70-100 cm. La resistencia del material también importa: el porcelanato técnico de alta densidad requiere máquinas con más fuerza de quiebre.
Rueda de corte: el corazón de la cortacerámica
La rueda de acero o de carburo de tungsteno es el elemento clave: debe estar afilada para marcar la superficie sin esfuerzo y el surco debe ser continuo y sin saltos. Una rueda embotada da un surco irregular que hace que la pieza se quiebre de forma impredecible. Las ruedas de repuesto son económicas y conviene cambiarlas cuando el corte se vuelve difícil.
Cortes especiales con cortacerámica
La cortacerámica manual solo hace cortes rectos. Para curvas, ángulos interiores y recortes para tomas de agua, la amoladora con disco diamantado o el minitorno con corona de diamante son la solución. Para colocación, combiná con pisos y revestimientos.