Los hierros y mallas son el refuerzo metálico del hormigón armado: el hierro trabaja la tracción que el cemento solo no aguanta. Sin el hierro correcto, una losa, columna o viga no tiene la resistencia estructural necesaria. Forman parte de la categoría de obra gruesa, junto a cementos y arena y piedra.
Hierro nervado y liso: cuál va en cada lugar
El hierro nervado (con relieve) es el que se usa para el armado de losas, vigas y columnas, porque las nervaduras lo adhieren mejor al hormigón. El hierro liso se usa en estribos (los aros que rodean la viga) y en algunas aplicaciones específicas. Los diámetros más usados en obra son 8, 10, 12 y 16 mm, según el elemento estructural.
Malla sima y malla de cerramiento
La malla sima es una cuadrícula de hierros soldados que se usa como refuerzo en contrapisos, carpetas y losas alivianadas, agilizando el trabajo frente al armado a mano con hierros sueltos. Las mallas de cerramiento (cerco) delimitan terrenos y protegen perímetros, y vienen en distintos diámetros de alambre y tamaños de celda.