Los clavos resuelven fijaciones rápidas y económicas en madera, mampostería liviana o materiales blandos, siendo la opción más básica dentro de las fijaciones de ferretería.
Clavos según el material a fijar
Los clavos para madera tienen una punta más fina que penetra sin partir la fibra, mientras que los clavos para mampostería llevan un tratamiento de dureza mayor para fijarse en paredes.
Clavos galvanizados para exterior
Los clavos galvanizados resisten la oxidación en exterior o ambientes húmedos, siendo la opción recomendada para deck, cercos o estructuras expuestas a la intemperie.
Cómo elegir el largo de clavos correcto
El largo del clavo debe superar en unas tres veces el espesor de la pieza a fijar, asegurando un buen agarre sin que la punta atraviese del otro lado. Un martillo con cabeza pareja facilita clavar derecho sin doblar el clavo a mitad de camino. Los tornillos ofrecen mayor sujeción y posibilidad de desarmar cuando la fijación necesita ser removible.