Las molduras son los perfiles decorativos que rematan la unión entre paredes y techo (cornisas), enmarcan puertas y ventanas, o decoran superficies. Son el sello de una terminación cuidada en ambientes clásicos y también en los contemporáneos cuando se usan con criterio. Forman parte de la sección de carpintería y molduras, junto a listones y accesorios.
Molduras de MDF, poliuretano y madera
Las molduras de MDF son las más usadas para interiores: se pintan fácil, tienen acabado liso y son económicas. Las de poliuretano o poliestireno son más livianas y resistentes a la humedad, ideales para baños o zonas húmedas. Las de madera maciza dan mayor nobleza pero cuestan más y requieren más trabajo de terminación.
Tipos de molduras: cornisas, rodapiés y marcos
La cornisa tapa la unión entre pared y techo, aportando volumen y elegancia al ambiente. El rodapié o zócalo decorativo cubre la unión entre pared y piso. Los marcos de puerta y ventana terminan el encuentro entre la abertura y la pared. Cada perfil tiene su función y se elige según el estilo del ambiente.
Colocación y terminación de molduras
Las molduras se cortan a 45° en las esquinas con ingletadora para que encajen sin junta visible. Se fijan con adhesivo de montaje o clavos de terminación. Las uniones se masillan con pasta interior y se lijan antes de pintar con pintura de interior.