

<span xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml">Este proyecto no sólo lo podés hacer en tu casa, también se puede hacer en las escuelas y en las colonias de vacaciones, que se vienen pronto. Es una actividad bárbara para compartir con los chicos. Un hobbie piolón piolón, para hacer en familia.<br /> Y además, te permite ahorrar dinero, cultivar especies que no se consiguen fácilmente en el mercado y tener en la mesa verduras en el momento justo para comerlas.<br /> Lo primero que tenés que hacer, para planificar tu huerta, es tener en cuenta algunas pautas.<br /> <br /></span> <ul> <li><span xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"><b>Pautas a tener en cuenta:</b><br /> - Qué especies son las que más te gusta comer.<br /> - Cuál es la medida de terreno disponible.<br /> - El tipo de suelo, y cómo incide el sol en ese sector.<br /> - Cuando ya tenés decidido el terreno, es el momento de planificar tu huerta en un boceto. Cuando lo hagas tené en cuenta siempre la escala y el tamaño que alcanzarán las plantas en su crecimiento, de manera que no haya especies que tapen a las más pequeñas y las debiliten.<br /> o Algo importante, que no podés pasar por alto: una huerta sana requiere un suelo rico, y con buen drenaje.<br /> <br /> El mejor consejo que te podemos dar, es que cuando hagas este proyecto y vayas a Easy a conseguir los materiales, las plantas, preguntes en el Sector Jardinería qué te sugieren para lograr un suelo ideal, diez puntos.</span></li> </ul>
Esta segmentación te va a facilitar los trabajos de mantenimiento de la huerta.
La orientación de las parcelas también es importante. Conviene que tengan luz solar durante casi todo el día, ya que los vegetales necesitan entre 6 a 8 horas de sol diariamente.
Cuando tengas todo listo hay que cercar la huerta, no solo para salvar las plantas de posibles pisotones sino también de cualquier maltrato cuando las plantas se desarrollan. El p_huerta puede ser de plástico o hierro plastificado, o de madera, que es más vistosa.
Lo importante es evitar aquí el anidamiento de insectos que puedan dañar el cultivo.
Ojo: no es buena idea rodear la huerta con árboles o arbustos de gran tamaño, porque robarían aire y sol y agua a los vegetales.
A la hora de elegir las especies, podés combinar los cultivos, para que entre ellos se asocien tanto para combatir las plagas como para aprovechar mejor el suelo.
Hay distintos tipos de cultivos aliados: se puede bordear hortalizas con aromáticas y medicinales de hojas perennes, como la lavanda, la ruda, el romero o el tomillo que repelen a los insectos.
O se pueden agregar copetes que además de repeler insectos no benéficos atraen los benéficos.
Aclaremos esto de los insectos benéficos y no benéficos. No todos los bichitos son plagas.
Por ejemplo, las libélulas, se comen a los pulgones y las arañitas, las avispitas, a los pulgones y los ácaros, o las vaquitas de San Antón, o mariquitas, son depredadores también de los pulgones y de las larvas de gusanos.
De ahí vendrá el mito de que traen buena suerte y hay que conservarlas.
Lo que nos queda por ver es qué nos conviene sembrar, según la época del año.

Hay dos tipos de siembra. La de primavera-otoño se realiza desde agosto-septiembre hasta el verano.
Las especies pueden ser: lechuga, perejil, pimiento, rabanitos, repollo, tomate, brocoli, coliflor, espinaca, arvejas.
La siembra otoño-invierno se realiza desde febrero hasta julio.
Las especies pueden ser: lechuga o perejil, cebolla de verdeo, remolacha, rabanito, radicheta.
Antes de sembrar, hay que remover el suelo, nivelar y regar.
Las semillas grandes, como el zapallo, el melón, el maíz, o la acelga se siembran directamente en el lugar.
En cambio las semillas, como el tomate, el pimiento o la berenjena, se siembran en almácigos.

Cuando las plantas tengan alrededor de 4 hojas o el tallo 1 cm de diámetro, ya las podés transplantar a un cantero.
Por supuesto, ¿dónde vas a conseguir lo que necesites para tu huerta y al más bajo precio garantizado? ¡En Easy!
Y para hacértelo fácil, podés pedir que te lleven todo hasta la puerta de tu casa, el día que te quede más cómodo.
Por supuesto, el primer paso es hacer el diseño.
Vas a hacer una huerta rectangular de 4.50m por 2,50 m, un camino perimetral de 30 cm de ancho y 4 parcelas (2 grandes de 2 m por 1 m y 2 un poco más chicas, de 1 m por 1 m), divididas por senderos de ladrillos.



Para eso utilizá hilo, basándote, claro, en las medidas del plano. Retirá el pasto de ese sector y marcá los lugares donde harás los senderos.
Apisoná la tierra en los caminos, dejando una superficie plana compacta.
Y completá con arena para nivelar. Con una regla o un tirante de madera te ayudás para emparejar todo.
Sobre esta cama de arena, ponés los ladrillos de plano, dejando una pequeña separación para permitir ahí el crecimiento de vegetación.
Luego punteás la tierra hasta aproximadamente 35 cm por debajo del nivel del terreno.
Ahora es el momento de aplicar enmienda orgánica. Después de aplicar el compostado, regás.
Para preparar el abono o el compostado, necesitás restos orgánicos -que puede ser estiércol, residuos de cocina orgánicos, cenizas, yuyos- y tierra.
Lo ideal para armar el abono es apilar en capas los distintos materiales intercalándolos. Te vas a dar cuenta que está listo para usar cuando los residuos estén desintegrados y tengan aspecto de tierra negra.
Por supuesto, como ya te contamos en el especial de jardinería, en Easy podés conseguir el abono, o el compost ya listos para usar.






Es muy sencillo de colocar. Sólo hay que hacer una pequeña canaleta con la punta de la pala y el tronco se apoya simplemente allí.
Ya tenés todo listo para poner tus especies. En 2 de las parcelas vas a sembrar, y en las 2 restantes, vas a transplantar.
Para sembrar marcás surcos con una azada, dejando el espacio de separación, que te indica el paquete de las semillas que vas a sembrar.
Y cubris con tierra, apisonando para que las semillas entren en contacto con el suelo.
Regas luego en forma de lluvia fina para no hacer charcos, que pudrirían las semillas.
Para poner plantines directamente, sólo hay que marcar un lugar en el terreno, ubicarlos y regar.
Para las plantas aromáticas vas a hacer un cantero.
Para eso marcás un círculo en la tierra. Clavás primero una estaca y con un hilo marcás la circunferencia de un metro de diámetro.
Después cavás dentro del círculo hasta una profundidad de 15 a 20 cm. Retirás la tierra y apisonás bien los bordes para calzar los ladrillos que delimitarán el perímetro.
Colocás en el centro un caño de PVC, para poder ir armando los radios del dibujo.
Luego apoyás los ladrillos de plano en 3 hiladas, desde el centro del círculo y tomás las juntas con tierra para que queden firmes.

Finalmente, ubicá los plantines dejando separación para permitir su crecimiento. Podés poner tomillo, albahaca, salvia, ciboullette y orégano.
En nuestro caso sembramos todo a la vez, para mostrarte cómo se hace, pero te recomendamos que la siembra sea escalonada, para tener cosechas permanentes a lo largo de la temporada.
Para eso, sólo tenés que dividir el espacio y sembrar con intervalos de diez a veinte días. Y podés poner un cartelito con la fecha, para no equivocarte.
Un gallinero adecuado tiene que ser lo suficientemente atractivo y acogedor para que los animales se sientan estimulados a vivir en él, y así asegurar la puesta de huevos. Y poder controlar a las gallinas.
El corral tiene que estar construido sobre un terreno permeable y un poco elevado para que tenga un fácil drenaje por ejemplo, si llueve. Y es muy importante que tenga luz natural y esté ventilado.
Las áreas de anidamiento tienen que ser más oscuras que el resto del gallinero, y confortables.
El techo puede ser de tejas, paja, madera o chapa como en nuestro caso. El sector para la puesta de huevos debe llevar techo sí o sí.
En cuanto al suelo, hacele primero una plataforma de piedra partida. Recubrila con arena y sobre ésta poné ladrillos unidos por un mortero de cal. Encima de los ladrillos, colocá una capa de material natural, como paja, que debe renovarse, cada vez que se realiza la limpieza del corral.
Para los comederos, se pueden usar tolvas circulares, o pueden ser hechos de madera.



Esto puede servir para la provisión de vacunas, nutrientes y medicamentos, en el caso que sea necesario.
De los cinco a seis meses de edad, las gallinas inician la postura, por lo cual deben colocarse suficientes nidos, que pueden ser individuales o comunes.
Y un consejo: no hay que molestar a las gallinas en el momento de la puesta de huevos, que suele durar de 60 a 90 minutos.
Para el descanso, podés construir "perchas" con listones o barrales de madera.